Valladolid, Yucatán.- El conflicto en la comisaría de Dzinup, municipio de Valladolid, por los cenotes Xkekén y Samulá revivió otra vez.

Habitantes protestaron este domingo para ventilar que los administradores de ambos sitios han incumplido cláusulas pactadas con los pobladores y ahora pretenden acaparar todos los servicios del parador turístico.

De acuerdo con los manifestantes, entre los 32 puntos firmados se contempla el respeto a espacios comunitarios, participación en la venta de artesanías y distribución equitativa de las ganancias.

Sin embargo, no hay cumplimiento y los concesionarios pretenden controlar la renta de chalecos salvavidas, el comercio artesanal y hasta el acceso de guías locales, al margen de quienes han trabajado allí por generaciones.

Los artesanos declararon que
desde entonces se ha observado intentos de despojo, respaldados “por intereses políticos y empresariales”.

Señalaron que la empresa respectiva es operada por una familia con vínculos en el sexenio del ex gobernador Mauricio Vila Dosal.

El parador turístico de Dzinup arrastra más de 20 años de disputas similares, siempre relacionadas con su potencial económico.

“Nos prometieron respetar nuestra participación, pero han roto su palabra”, acusaron inconformes.

“Todo se trata de sacarnos y quedarse con lo que es nuestro…”, agregaron presuntos afectados.

Por ello, exigieron revisión de los compromisos suscritos y sanción para violaciones a los acuerdos.

Además, demandaron la intervención del gobernador Joaquín Díaz Mena y de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con la finalidad de detener lo que consideran un saqueo disfrazado de inversión.

La movilización de hoy transcurrió de manera pacífica. Solo hubo momentos de tensión debido a la presencia de policías que custodian la zona.

(Nicolás Ku Dávila)