Jesús Mejía
Mérida.- Con el fin de derrumbar prejuicios, falsas alarmas y temores sin fundamento en torno de la primera menstruación que persiste en comunidades rurales y urbes del país, continuó en Mérida la gira de presentaciones de “En Nombre de la Mancha”, un monólogo teatral dirigido a toda la familia.
Por primera vez en su historia, Yucatán es sede el XXI Festival de Monólogos Teatro a Una Sola Voz, en la que dio cabida a esta puesta en escena con la actriz Valeria Estrella, quien con actitudes risueñas y alegres propias de la infancia entreteje una narrativa para hablar sin temor de la menarquia o de la primera menstruación.
En sólo 50 minutos, encarna a una inquieta niña de nombre Martina que imagina encontrarse con un dragón rojo y expresa mediante canciones y diálogos con la madre inquietudes y preguntas propias de una infanta de entre nueve y 14 años de edad y expone el tema al tiempo de reclamar respuestas claras y precisas.
Creada en 2024 bajo la dirección de Nohemí Espinosa, esta representación mantiene su recorrido en teatros del país y ahora tocó su turno a Yucatán, estado que se encuentra entre las entidades federativas con mayor rezago educativo y altos índices de violencia infantil, particularmente de las niñas
En el entorno social no sólo de Yucatán sino de todo México prevalecen tabúes como el considerar el sangrado como estigma de “impureza” o “enfermedad”, ya que se relaciona con algo sucio o contaminante. En el medio rural persisten mitos como el de no poder acercarse a ciertos cultivos (porque “se secan”) o no preparar alimentos específicos durante esos días.
Pese a ser un proceso natural, es común que las niñas lleguen a su primera menstruación sin saber absolutamente nada del proceso. Ante la falta de diálogo, el sangrado se vive con culpa, miedo a estar heridas o una profunda vergüenza. La falta de información o ignorancia puede ser muy peligrosa para la salud mental de las infantas.
En ciertos sectores, el inicio de la menstruación se interpreta erróneamente como la señal de que una niña ya “es mujer” y, por ende, está lista para asumir roles reproductivos o conyugales, lo que en contextos vulnerables acelera la deserción escolar o las uniones tempranas.
También persiste el tabú de la “invisibilidad”, la idea de que la menstruación no debe notarse jamás, ya que es común esconder la toalla sanitaria en escuelas u oficinas, el utilizar eufemismos (“andar en esos días”, “regla”) y representarla en mensajes comerciales con un líquido azul –en vez de sangre–, lo que refuerza la idea de que es algo que debe ocultarse.
Desde el punto de vista de salud, la falta de información y de acceso a agua limpia o productos adecuados provoca que miles de niñas usen materiales inseguros (trapos viejos, papel, periódico), derivando en infecciones urogenitales.
Según datos de la UNICEF México, un porcentaje significativo de niñas y adolescentes en el país faltan a la escuela o la abandonan temporalmente durante su periodo por no contar con baños adecuados, toallas sanitarias o por temor a la burla (el famoso bullying escolar ante una mancha accidental).
La programación para el estado incluye siete de las 21 producciones que resultaron seleccionadas de unas 230 propuestas a partir de la convocatoria nacional lanzada este año. Será hasta el 19 de julio en que serán representados los monólogos o teatros a una sola voz en diversos foros culturales. El resto de las obras están en gira en otras regiones del país.
Las representaciones programadas son “El mundo se va a acabar” (Jalisco), “La Tragedia de la gallina” (Baja California), “Misky” (Perú-Tlaxcala), “Emilio en las nubes” (Hidalgo, Michoacán y Puebla), “Tierra Sagrada” (Yucatán) y “Los viajes del abuelo” (Ciudad de México) en días y sedes contenidos en la programación de Sedeculta-Yucatán.
(LectorMx)
