Por Adela Mac Swiney González

Gijón, España.- La escritora española María Frisa está en la XXXIX edición de la Semana Negra de Gijón para presentar la última entrega de su serie para jóvenes y niños “Animales de poder” y adelantó que su próxima novela negra abordará los neuro derechos, la inteligencia artificial y los implantes cerebrales, un proyecto que ya comenzó a escribir y que presentará como una denuncia social sobre los riesgos del desarrollo tecnológico sin regulación.

Durante un encuentro con la prensa, explicó que concibe la novela negra como un vehículo para denunciar problemáticas contemporáneas. “Yo diferencio mucho entre novela negra y thriller; una novela negra tiene un componente de denuncia social”, afirmó.

La autora señaló que el avance de la inteligencia artificial y de las neuro tecnologías le preocupa por la falta de una regulación previa. “Estoy convencida de que no falta tanto para tener insertados chips en el cerebro”, dijo. A su juicio, cuando esa tecnología llegue al uso cotidiano “Habrá ciudadanos de primera y de segunda”, porque quienes no cuenten con esos dispositivos podrían quedar en desventaja frente a quienes sí los tengan.

“Lo que quiero es potenciar eso, que esos neuro derechos tienen que ser obligatorios, que tiene que haber una igualdad”, añadió. Frisa reveló que ese será el eje de su próxima novela negra y adelantó que ya tiene escritas “unas 40 páginas”.

Además de hablar de sus próximos proyectos, Frisa presentó en la cita literaria el nuevo título de la serie “Animales de poder”, escrita junto con Juana Cortés, y defendió la literatura infantil como un espacio para formar lectores desde el disfrute y no desde lo didáctico. “Yo creo que queremos que los niños lean, pero queremos que empiecen a leer las grandes obras de la literatura universal y esto no funciona así; primero tienen que leer libros que les gusten”, dijo.

La escritora cuestionó que los libros dirigidos a niños y jóvenes deban estar siempre asociados con una enseñanza. “También estoy un poco en contra del didactismo, siempre parece que todo lo que leen los niños es para que aprendan algo, pero si los adultos tenemos el derecho de leer para divertirnos o por placer, ¿por qué a los niños no se les da ese derecho?”, planteó.

Explicó que sus libros infantiles buscan que los lectores se identifiquen con los protagonistas y vivan, “de manera vicaria”, lo que les ocurre. A diferencia de su novela negra, que concibe como denuncia social, sus libros para niños y jóvenes tienen un objetivo más directo: divertir y acercar a la lectura.

Sobre “Animales de poder”, Frisa recordó que la serie surgió después de que hubiera prometido no volver a escribir literatura infantil y juvenil. “Juré, como Sean Connery, que no volvería a escribir infantil y juvenil”, compartió. Sin embargo, una visita de Juana Cortés a Zaragoza derivó en la creación de un nuevo universo narrativo.

La serie transcurre en la Isla Esmeralda, un lugar donde existen elementos fantásticos, como la posibilidad de escuchar otros idiomas y entenderlos automáticamente, “no hace falta saber inglés, no hace falta saber nada”, explicó la autora. En ese mundo funciona la Academia de los Animales de Poder, integrada por 44 alumnos.

Frisa detalló que la idea partió de la figura chamánica del animal de poder, entendido como aquel que representa la personalidad y el carácter de cada persona. A partir de ahí, ella y Cortés imaginaron “un paso más allá”: personajes capaces de transformarse en su animal de poder. “Pero, claro, tienen que aprender a dominar las emociones, tienen que aprender muchas cosas hasta conseguir transformarse en su animal de poder definitivo”, explicó.

Resaltó que la creación de ese universo les permitió trabajar con libertad narrativa y construir aventuras en distintos escenarios. “Tenemos la selva, tenemos el desierto, entonces hay un montón de aventuras, pirañas asesinas… Al ser un universo que hemos creado nosotros, es que puedes poner lo que quieras y a mí esa libertad la verdad es que me gustó mucho”, dijo.

Aunque insistió en que el objetivo principal es que los jóvenes lectores se diviertan, Frisa reconoció que la serie también contiene una idea de fondo. “Si tuviera algún mensaje, sería el valor de la amistad, de pertenecer a un grupo, de saberte apoyado, yo creo que es muy importante”, señaló.

(LectorMx)