Ciudad de México.- Los goles pudieron ser más: tres o cuatro, pero la Selección de México falló varias opciones y se conformó con dos en el partido de inauguración del Mundial de Fútbol 2026.
El equipo mexicano jugó mejor con respecto al período de preparación, aunque solo del último cuarto hacia el final mostró algo de brillo y de talento individual.
La República de Sudáfrica, que terminó con nueve hombres por expulsiones, no pudo encontrar modo a la pelota. No lució nada.
Después del primer tanto, los nacionales aztecas pecaron de timoratos y por momentos conformistas, quizá en principio apostando a conservar la mínima diferencia.
El público les empujó desde la tribuna con gritos y murmullos. El nerviosismo de los mexicanos se alcanzó a superar.
A los 8:55 minutos, el extremo izquierdo Julián Andrés Quiñones, colombiano naturalizado mexicano, abrió la pizarra. Resultó el jugador de mayor relevancia.
A los 59:55 lluvia se hizo presente, sin alterar las condiciones en el pasto.
Al 66:00, México anotó el segundo con efectivo cabezazo de Raúl Jiménez. El delantero que participara en la liga de Inglaterra lo dedicó, con llanto, a su padre.
Justo se rompió el episodio de la dignidad, lo rescatable de Sudáfrica con 10 elementos.
En tiempo de compensación de siete minutos, los africanos generaron tiro libre por falta y terminaron fallando de manera infame.
Los nueve extranjeros en el campo lograron contragolpe y la expulsión de César Montes.
El triunfo de México se antoja desdibujado frente a Sudáfrica sin muchos recursos deportivos.
Lo cierto es que el siguiente rival: Corea exigirá más de lo visto este jueves de apertura en el Estadio Ciudad de México, que es sede de un evento de ese nivel después de 40 años.
“La primera parte no me gustó…”, declaró Javier Aguirre, al final y en concreto se refirió a la defensa.
(LectorMx)
