Por Adela Mac Swiney González

Madrid, España.- La organización no gubernamental Greenpeace demandó políticas activas en Brasil contra los incendios de la Amazonía por la que circula el 20 por ciento de todo el agua dulce del planeta, que alberga el 15 por ciento de todas las especies de plantas terrestres conocidas y en torno al 10 por ciento de los mamíferos.

Hoy se celebra el Día de la Amazonía y por ello Greenpeace denuncia la destrucción de esta zona tan fundamental para el planeta.

Miguel Ángel Soto, portavoz de la Campaña de Bosques de Greenpeace España, aseguró que “mientras el presidente Jair Bolsonaro sigue negando que la Amazonia esté en llamas y haciendo maniobras de marketing, como el despliegue del ejército para combatir la destrucción de la selva, ésta sigue ardiendo”.

Sostuvo que la falta de gobernanza en Brasil no solo afecta a la selva y agregó que al impacto de la crisis ambiental, se suma la crisis sanitaria provocada por el coronavirus Covid-19, que está afectando a grupos vulnerables como los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales.

La víspera, Greenpeace entregó una carta en la Embajada de Brasil en Madrid con imágenes de los incendios tomadas entre el 16 y 2l 21 de agosto pasado en un sobrevuelo sobre la selva.

Las imágenes muestran una destrucción generalizada, incluso en las áreas protegidas, a pesar de la orden del gobierno brasileño de prohibir los incendios en la región desde el 16 de julio.

Según los datos aportados por el INPE, la agencia aeroespacial brasileña, durante el pasado mes de agosto se han registrado 29 mil 308 focos de incendio en la Amazonia, la segunda tasa más alta de los últimos 10 años.

No obstante, el dato real podría ser superior, ya que el satélite de la NASA, utilizado para recoger datos oficiales sobre el número diario de focos de incendio, comunicó problemas técnicos durante mediados del mes de agosto.

Además, según la ONG Human Right Watch los incendios no sólo son una amenaza para el clima y la biodiversidad, sino que el humo de los incendios añade otra amenaza a la salud de las personas en este país ya que el humo se suma a los problemas respiratorios ocasionados por el Covid-19.

Brasil es el segundo país más afectado del planeta, con más de 3 millones de contagiados oficiales.

La organización ecologista subrayó que la explotación de la naturaleza y de las personas es una de las principales causas de las actuales crisis sanitaria, climática y de biodiversidad, por lo que exigió a los gobiernos y las empresas que pongan fin su relación con los negocios que destruyen los bosques, que reduzcan drásticamente el consumo de carne y productos lácteos y establezcan políticas de comercio internacional que favorezcan economías resilientes, que tengan en cuenta a la gente y los límites biofísicos del planeta.

Añadió que como ya ocurriera en 2019, a la grave situación generada por los incendios forestales en la Amazonía, se han sumado los devastadores efectos del fuego en Siberia y el Lejano Oriente de Rusia, emitiendo grandes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera.

Además, esto se suma, a que el crecimiento en el número de incendios del Ártico es una tendencia constante en los últimos dos años, dijo.

(LectorMx)