Por Adela Mac Swiney González
San Sebastián, España.- La directora y actriz española Iciar Bollaín volvió al Festival Internacional de Cine de San Sebastián con “Soy Nevenka”, la historia, en ficción de Nevenka Fernández, conocida por ser la primera española en lograr la condena de un cargo político, Ismael Álvarez, alcalde de Ponferrada del Partido Popular (PP), por acoso sexual.
“Hay muchos #MeToo todavía pendientes, en la política, en la empresa, y todos sabemos que queda mucho por hacer. Hay que dar espacio y que eso se escuche”, afirmó la cineasta Iciar Bollaín al presentar el filme, que compite en la Sección Oficial de la 72ª edición del Festival de Cine de San Sebastián.
Acompañada de los protagonistas de la película Mireia Oriol y Urko Olazábal, los productores Juan Moreno y Koldo Zuazua y la guionista Isa Campo, Bollaín aseguró que “me pareció una grandísima historia para contar, con una pertinencia también hoy, la distancia de estos 24 años nos permite también no solamente entrar en el acoso que sufrió, sino plantearnos dónde estamos ahora; hace 24 años ella lo vivió así, la sociedad española lo recibió así y es importante ver cómo y dónde estamos”.
Sobre el caso de Nevenka Fernández existe ya un documental (2021) y el libro “Hay algo que no es como me dicen”, de Juan José Millás centrado en el hecho de que a pesar de que la Justicia declarara culpable al alcalde de Ponferrada y éste se viera obligado a dimitir, Nevenka fue sometida al juicio paralelo de la sociedad, un acoso que provocó su marcha de España.
Bollaín señaló que “tenía muy claro que queríamos contar el acoso, podríamos habernos enfocados en el juicio pero para nosotras era importante entender a una víctima de acoso y queríamos al espectador con ella”, a lo que Isa Campo expresó que “aunque se ha avanzado en temas de consentimiento, de sensibilidad, todavía hay mecanismos sociales que perduran. Nos parece que siempre hay alguna grieta por la que no se cuenta totalmente la versión de la víctima y socialmente ahora estamos viviendo un momento en esa línea”.
La 72ª edición del Festival de San Sebastián inició ayer con la entrega del Premio Donostia a Javier Bardem. En la anterior edición, el actor español no pudo recoger el Premio Donostia por la huelga de guionistas e intérpretes de Hollywood pero prometió volver este año para recibir la máxima distinción honorífica de un festival al que le une “una grandísima amistad”.
“Recibo el premio con todo el amor y todo el cariño de este festival que tanto me ha dado en el plano personal y profesional”, comenzó y recordó a directores como Bigas Luna y a su madre, en una emotiva ceremonia en la que sus hermanos Mónica y Carlos estuvieron presentes.
También dio las gracias a su maestro de interpretación Juan Carlos Corazza, que le entregó el premio y le enseñó que el trabajo del actor guarda relación “con la verdad y con la honestidad”, pues éste debe ser “lo contrario de manipular y ha de realizarse desde un lugar de transparencia y desnudez”.
Finalmente, ha dedicado muy emocionado el premio a su fallecida madre Pilar Bardem (“está aquí, feliz, la siento alegre”), a su esposa (la actriz Penélope Cruz, sentada en el patio de butacas del Kursaal, sede del certamen) y a sus hijos Leonardo y Luna.
(LectorMx)