Mérida, Yucatán.- Por el carril de alta velocidad, la mayoría de Morena y aliados en el Congreso del Estado decidieron restar autonomía a la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY) e impusieron ajustes en su organización interna, a dos años y cinco meses de creada.

Los partidos que conforman la denominada 4-T aprobaron por “fast track” la reforma a la Ley de la ATY, mientras la oposición representada en la cámara lo hizo en contra.

El oficialismo defendió el dictamen, en tanto que PAN, PRI y MC advirtieron de la inconstitucionalidad de los cambios, en particular la creación de una Junta Directiva que se integrará con propuestas del gobernador en turno y la Legislatura local.

“El objetivo claro es fortalecer y modernizar el sistema de transporte público para mejorar la conectividad, reducir tiempos de traslado y avanzar hacia un modelo más sostenible y justo”, alegó Francisco Rosas Villavicencio, del PT.

“La movilidad debe tener rentabilidad social antes que privilegios privados”, abundó.

Por ejemplo, acusó que el sistema Va y Ven y el subsistema del Ie-Tram (paralelo al Tren Maya) adolecen de mala planeación, crecimiento insostenible y falta de viabilidad financiera.

“Por eso esta reforma corrige el modelo jurídico y financiero heredado”, acotó el petista.

“Se privilegió la burocracia y el control político sobre las necesidades de la gente”, resumió el priísta Gaspar Quintal Parra, y alertó de un retroceso democrático que vulnera la autonomía constitucional del organismo.

En tribuna, denunció que el proceso parlamentario estuvo plagado de inconsistencias, prisas e imposiciones, con negativa para implementar un ejercicio de Parlamento Abierto de escucha a especialistas, estudiantes, colectivos civiles y concesionarios, así como el rechazo a comparecer al director de la ATY, Jacinto Sosa Novelo, para aclarar dudas.

“Una reforma de esta magnitud, que impacta directamente la movilidad de toda la población yucateca, no podía discutirse entre prisas ni entre paredes cerradas…”, sentenció.

Roger Torres Peniche, por el PAN, señaló que “por querer aprovecharse de las cosas”, el bloque mayoritario tocó un aspecto constitucional, sin tomar en cuenta que una ley secundaria no puede ir en contra.

“Estamos creando un órgano por encima del titular (de la ATY). Y eso la Constitución no lo prevé. Dice que eso no existe y no podemos hacer algo que la ley no permite.

“Le está poniendo un nuevo órgano al titular. Y la Constitución es clara: Le da al titular autonomía técnica, presupuestal y de gestión, y capacidad para determinar su organización interna.

“Le ponemos nuevo jefe. Y ese jefe, ¿saben quién es? El gobierno del estado y el Congreso. Volvemos a politizar el transporte público”, definió.

Así, deploró, la ATY queda de nuevo a expensas de las coyunturas de cada sexenio, y se le suma “un error legal y es anticonstitucional”.

Javier Osante Solís, de MC, criticó el fondo de la reforma y el procedimiento de su desahogo.

“Es lamentable ver que las y los diputados de Morena en esta legislatura actúen simplemente como empleados que firman sin mirar.

“Votan sin leer las iniciativas que manda su propio gobernador o la estructura paralela. No analizan, no comparan, no cuestionan. Solo alzan la mano porque así se los ordenan. Si leyeran, si tuvieran el mínimo interés por el derecho, sabrían que lo que están haciendo es un atropello legal que no va a sostenerse”, expresó.

(LectorMx)