Por Adela Mac Swiney González

Calanda, España.- Tras el éxito del cómic llevado a la pantalla grande “Buñuel en el laberinto de las tortugas”, el ilustrador español Fermín Solís, volvió a integrar en sus publicaciones al genio de Calanda, Luis Buñuel y dio a luz, junto con Óscar Arce, escritor, director y productor especializado en danza, teatro y cine y con Esteve Soler, dramaturgo, director y guionista, “Buñuel y los sueños del deseo”, un cómic que explora el proceso creativo entre el propio cineasta y el guionista Jean-Claude Carrière, en la película “Belle de jour”.

El Centro Buñuel de Calanda (CBC) presentó este cómic, en el que Fermín Solís revisita el icono universal de la mano del Luis Buñuel Film Institute con un acercamiento insólito a la etapa de madurez de Luis Buñuel y a su resurrección como cineasta, lo cual ocurre a tres bandas entre Madrid, París y México, durante cinco semanas, a mediados de los años sesenta.

“Es mi segunda incursión con Luis Buñuel como personaje de ficción, porque aunque está inspirado en hechos reales, este libro, editado por Reservoir Books, tiene una parte ficcionada; en este caso, el guion no es mío, es de Oscar Arce y Esteve Soler, que me propusieron la idea de adaptar al cómic el proceso de escritura del guion de ‘Belle de Jour’, obra de Jean Claude Carrière y Luis Buñuel, en diferentes lugares y ese momento de creación que a veces implica momentos de duda, de si el proyecto va a llegar a buen puerto o no, y todo eso lo contamos en este libro”, dijo.

Con el objetivo de que el libro se pueda conocer en Estados Unidos, donde está ubicado el Luis Buñuel Film Institute, así como en México, donde se afincó, desarrolló su carrera y falleció Buñuel, el historietista e ilustrador también contempla como un sueño llevar al cine “Buñuel y los sueños del deseo”, que de alguna manera cuenta la resurrección del director calandino como cineasta.

“Buñuel en el laberinto de las tortugas” obtuvo muchos premios a nivel tanto nacional como internacional “y ojalá este cómic viese el paso también al cine, sería lo ideal y sería un objetivo, nos gustaría mucho conseguirlo, ya sea como animación o también en imagen real, pero es algo en lo que hay que trabajar, son procesos muy lentos, porque cuando yo publiqué el primer cómic sobre Buñuel, pasaron entre cinco y seis años en que se pusiesen en contacto conmigo para hacer una película”.

Fermín Solís, quien lleva 25 años como autor de cómic, defiende el género: “es el medio en el que estoy más cómodo dibujando, escribiendo mis historias, tengo una novela publicada, ‘Algún día dejaremos de hacer sombra’, una experiencia quizás porque tenía la necesidad de hacer una novela, pero yo creo que estoy más cómodo haciendo novelas gráficas, dibujando”.

Además, ha considerado que es un medio que está en auge, “en el mundo en el que vivimos actualmente, que va todo tan rápido, tan de inmediatez, al público en general o al lector le da más pereza enfrentarse a una novela de 600 páginas o de 500 páginas que a una novela gráfica con algo más ligero, pero no por ello menos interesante que una novela, por lo que creo que el cómic está en un momento de buena salud y por eso elegimos ese formato para el libro”.

Sobre si seguirá teniendo a Buñuel como personaje en futuros proyectos, ha compartido que el cineasta calandino entró en su vida casi de casualidad, por un viaje aquí en Las Hurdes, cerca de Cáceres, donde vive “y yo creo que se va ya a quedar orbitando en mi vida eternamente, Óscar Arce y yo tenemos muchos proyectos al respecto y es muy importante para ello el Luis Buñuel Film Institute”.

Óscar Arce indicó que este libro se fraguó en un momento había llegado Esteve Soler a Los Ángeles a hacer unas investigaciones sobre un guion que había hecho Buñuel con Man Rey, “y en eso nos fuimos conociendo y yo le conté un relato que había pensado porque había muerto Jean-Claude Carrière y murió en la época de la pandemia, lo que fue una lástima porque nadie lo notó”.

En “Buñuel y los sueños del deseo”, el espectador va a asistir a la segunda colaboración entre Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière, en un momento en el que la mitad del mundo del cine daba por acabado al genio aragonés y la otra mitad lo daba por muerto.Ambos están enfrascados en la escritura del guion de ‘Belle de jour’, intentan adaptar la novela homónima del escritor de entreguerras Joseph Kessel, un proyecto maldito que ya ha pasado por las manos de varios directores, guionistas y productores.

Buñuel sufre una profunda crisis creativa y vital, y Carrière ve como peligra su incipiente carrera cinematográfica a la vez que su matrimonio se desmorona. A veces, para salir de un embrollo, hay que asociarse con los personajes más inesperados.

(LectorMx)