Por Adela Mac Swiney González
Calanda, España.- La serie documental mexicana “Sabores de libertad”, que reúne a personas privadas de la libertad con reconocidos chefs para cocinar historias de vida, memoria y segundas oportunidades, celebró su estreno europeo en la edición 21 del Festival Internacional de Cine Buñuel-Calanda.
La producción, impulsada por el Consejo Empresarial para la Reinserción Social (CERES), podría tener continuidad en la región española del Bajo Aragón, donde sus creadores encontraron condiciones para desarrollar una nueva etapa del proyecto.
Integrada por seis episodios de aproximadamente 45 minutos y dirigida por Pedro Armendáriz, Simón Bross y Alejandro Cervantes Polanco, la serie sigue a tres hombres y tres mujeres en reclusión que comparten la cocina con los chefs Linda Cherem, María Josefina Santacruz, Aquiles Chávez, Poncho Cadena, César de la Parra y Mariano Sandoval. La gastronomía se convierte así en un puente para hablar de identidad, reconciliación y reinserción social.
El productor ejecutivo Enrique Martínez Santillán reconoció que la realización fue uno de los mayores retos de su carrera. “Fue un proyecto complicadísimo en el que el rodaje fue de 38 días, tuvimos que trabajar muy de cerca con el sistema penitenciario, con abogados y tocar muchas puertas para conseguir la financiación. Pero filmarlo me hizo crecer mucho como persona y como profesionista”, afirmó durante su participación en el festival.
Por su parte, Mariana Garrido, coordinadora de producción de la serie y representante de CERES, explicó que el propósito del proyecto es acercar al público a personas que normalmente permanecen invisibles para la sociedad.
“Buscamos conectar con ellas a través de la comida, porque la cocina es un lenguaje universal que despierta recuerdos, emociones y nos iguala como seres humanos”, señaló.
Garrido reconoció que llegó a Calanda sin imaginar que el proyecto pudiera extenderse a España, pero tras conocer el territorio y los centros de reinserción existentes en la zona considera que la iniciativa tiene posibilidades reales de desarrollarse en el Bajo Aragón. “Quien vea la serie se dará cuenta de que es un proyecto replicable en cualquier lugar del mundo”, aseguró.
En el mismo sentido, Bernardo Kanarek, presidente de la Fundación CERES, sostuvo que la serie busca abrir una conversación sobre la reinserción social y la importancia de ofrecer nuevas oportunidades. “No todas las personas privadas de la libertad son culpables, ni todos los que estamos en libertad somos inocentes; todos somos seres humanos”, afirmó, al destacar que la mesa y la comida representan uno de los espacios de mayor encuentro para las familias mexicanas.
El compositor Luis Felipe Ramírez, responsable de la música original y residente en Eslovaquia, explicó que trabajar en una serie representó un desafío creativo distinto al de un documental o un largometraje, aunque se mostró satisfecho con el resultado final.
A la presentación asistió también Pablo Monroy Conesa, ministro de la Embajada de México en España, quien destacó que la producción aborda la reinserción social desde una perspectiva profundamente humana. “La gastronomía nos lleva a lugares muy profundos de la memoria, despierta emociones y recuerdos; precisamente eso es lo que nos humaniza”, expresó.
Por su parte, el alcalde de Calanda, José Alberto Herrero, celebró que el municipio acogiera el estreno europeo de la serie e invitó a sus responsables a desarrollar una futura edición en el Bajo Aragón, una zona con una importante tradición agroalimentaria y con instrumentos de apoyo a la producción audiovisual.
Durante su estancia en el festival, Martínez Santillán y Garrido mantuvieron además encuentros con los participantes del programa experiencial de producción audiovisual que se desarrolla en Torrecilla de Alcañiz, una iniciativa impulsada por el Instituto Aragonés de Empleo (INAEM), lo que abrió nuevas vías de colaboración entre profesionales mexicanos y españoles y que ha agradecido mucho el alcalde José Miguel Celma.
(LectorMx)
