Ciudad de México.- Las lluvias dispersas que comenzarían a mediados de mayo en la península de Yucatán podrían desaparecer al poco tiempo por efectos de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) que es esperado a partir de junio próximo.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), emitió este lunes la perspectiva de lluvias y las condiciones de El Niño 2026.
Los últimos dos años tuvimos la presencia de La Niña débil a nivel planetario y este año cambiaría a una condición del fenómeno de El Niño.
“Así que lo que vamos a ver, climáticamente este año y principios del próximo año, no se va a parecer a lo que vimos los últimos dos años.
“Este año en particular existe el escenario de que pudiera ser un Niño fuerte o muy fuerte”, reveló Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del SMN.
En mayo, junio, julio entraríamos a la etapa de El Niño (en territorio mexicano).
En trimestre noviembre, diciembre, enero sería la parte más fuerte de El Niño en 2026
Para fin de año existe un 25 por ciento de probabilidades de tener un Niño “muy fuerte”, pronosticó.
Aunque no haya tantos ciclones tropicales sobre el mar Caribe, como predice la teoría cuando hay un evento de El Niño, el océano Atlántico y el golfo de México siguen por arriba del promedio, por lo que persistirá la vigilancia permanente.
En el Pacífico, con temperaturas muy altas y vientos o cizalla muy baja, los modelos anticipan ciclones tropicales muy intensos.
“A partir de mayo, lo que estamos viendo es que a partir de mayo inician las lluvias, como debe de ser, en tiempo y forma. Por ahí del 15 de mayo estaríamos esperando que comience la precipitación”, explicó Vázquez Romaña en videoconferencia de prensa.
CONCLUSIONES
1. Se estima el inicio de la temporada de lluvias en mayo y su establecimiento en junio. El monzón mexicano beneficiará a los estados del noroeste del país, con una intensa señal húmeda en junio, una disminución de su actividad durante julio, y volverá a intensificarse con lluvias por arriba del promedio durante septiembre y octubre.
2. Durante julio y agosto se prevé el establecimiento de la canícula, que se manifestará como una disminución temporal de las lluvias a los estados del noreste, centro, oriente, sur y sureste de México.
3. A la par, se esperan temperaturas por arriba del promedio histórico durante la mayor parte del verano. Las temperaturas máximas extremas proyectadas para julio y agosto sugieren un alto potencial para el desarrollo de ondas de calor, particularmente en el noreste del territorio nacional.
4. El inicio de la temporada de ciclones estará marcado por una rápida transición hacia la fase El Niño, con un 61 por ciento de probabilidad de desarrollo durante el trimestre Mayo-Junio-Julio. Los modelos advierten una intensificación hacia el pico de la temporada, y un 25 por ciento de probabilidad de alcanzar un evento de El Niño “Muy Fuerte” hacia finales de 2026.
5. Se pronostica una temporada de ciclones tropicales más activa de lo normal en el océano Pacífico (por arriba del promedio), y menos activa en el océano Atlántico (de normal a por debajo del promedio). Este escenario es consistente con el desarrollo del fenómeno de “El Niño”.
6. Estadísticamente (basado en los últimos 62 años), los estados con mayor porcentaje de impactos en México por ciclones tropicales son: Baja California Sur, Quintana Roo, Sinaloa, Veracruz y Tamaulipas. Es importante comprender que un pronóstico por debajo del promedio en el Atlántico no significa ausencia de riesgo; basta un solo ciclón que toque tierra para generar afectaciones severas.
7. El número total de ciclones pronosticados no se relaciona directamente con la intensidad de los impactos. Para conocer los efectos de un ciclón tropical en particular, se recomienda consultar los avisos y boletines del SMN.
(LectorMx)

COMUNICADO
El Gobierno de México, mediante el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), informó que el monzón mexicano favorecerá la ocurrencia de lluvias en el noroeste de México, con una señal húmeda importante durante junio, una disminución en julio y un nuevo incremento, con lluvias por arriba del promedio, entre septiembre y octubre.
Esto, como parte de la temporada de lluvias, que iniciará en mayo y se establecerá de manera generalizada en junio, informó el coordinador general del SMN, Fabián Vázquez Romaña.
Asimismo, señaló que, a partir de julio, se prevé que las lluvias se mantengan cerca o por debajo de la climatología en varias regiones de México, lo cual es consistente con el establecimiento del fenómeno conocido como El Niño, afectando especialmente regiones del noreste, centro, oriente, sur y sureste del país.
En cuanto a las condiciones térmicas, destacó que se esperan temperaturas por arriba del promedio histórico durante la mayor parte del verano. Añadió que las condiciones previstas para julio y agosto indican un alto potencial para el desarrollo de ondas de calor, especialmente en el noreste de México.
Respecto a la actividad ciclónica, indicó que para la temporada 2026 se pronostica una mayor actividad en el océano Pacífico, con condiciones por arriba del promedio, mientras que en el Atlántico se prevé una actividad cercana o por debajo de lo normal. Explicó que este comportamiento es consistente con el desarrollo del fenómeno de El Niño.
Refirió que, de acuerdo con la estadística histórica de los últimos 62 años, las entidades de México con mayor incidencia de impactos por ciclones tropicales son Baja California Sur, Quintana Roo, Sinaloa, Veracruz y Tamaulipas.
No obstante, enfatizó que un pronóstico por debajo del promedio en el Atlántico no implica ausencia de riesgo, ya que un solo ciclón que impacte territorio nacional puede generar afectaciones severas.
Precisó que en el Pacífico se prevé el desarrollo de entre 18 y 21 ciclones tropicales con nombre, de los cuales de 9 o 10 serían tormentas tropicales, 5 o 6 huracanes categorías 1 o 2 y 4 o 5 huracanes mayores (categorías 3, 4 o 5). En el océano Atlántico, se estima la formación de entre 11 y 15 sistemas con nombre, de los cuales de 7 u 8 serían tormentas tropicales, de 3 a 5 huracanes categorías 1 o 2 y 1 o 2 huracanes mayores.
Añadió que este comportamiento es consistente con el establecimiento de la fase cálida del fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). En este sentido, señaló que se prevé una transición hacia condiciones de El Niño durante el trimestre mayo – julio, con una probabilidad de 61 %, con tendencia a fortalecerse durante el pico de la temporada de ciclones tropicales, entre agosto y octubre. Hacia el invierno, existe una probabilidad del 25 % de que evolucione a un evento de El Niño muy fuerte.
Finalmente, exhortó a la población a mantenerse informada mediante los avisos y boletines oficiales del SMN de Conagua.
