Mérida, Yucatán.- Trabajadores de la granja “Itzamkanac”, en Río Lagartos, recoletaron 145 huevos de cocodrilo moreletti, como parte de las acciones de conservación de la especie en Yucatán.

Durante la recolección, nacieron 14 crías que, al igual que los huevos sin eclosionar (brotar), se resguardaron para que puedan crecer y desarrollarse en condiciones menos peligrosas, es decir, fuera del alcance de depredadores.

Según Merly Marfil Marrufo, tesorera de la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (Uma), el cultivar los repetiles en condiciones controladas, tal como ellos lo hacen, significa “salvar” al 95 por ciento de las crías; de lo contrario, o sea, dejarlos en la vida salvaje, significaría que el resultado fuera exactamente el contrario

Si aplicamos el porcentaje de supervivencia en la granja, significa que de los 148 huevos “rescatados” este jueves, 140 permanecerán vivos hasta su edad adulta.

Peronal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), encabezados por su delegado en Yucatán, Carlos Berlín Montero, apoyaron la labor de los cooperativistas, quienes llevan cinco años en el “cultivo” de esta granja, ubicada en kilómetro 97 de la carretera Valladolid-Río Largatos.

cocodrilos2De acuerdo con el protocolo de seguridad en el manejo de esta especie, personal de la UMA inmovlizó, de una en una, a cuatro hembras, a fin de que sus huevos pudieran recolectarse, debido a que las hembras permanecen cerca de los nidos no sólo para darles calor -a través de su orina- sino para defender a los futuros animales. Se recoletaron 148 huevos de los que 16 eclosionaron, es decir, las crías nacieron en el instante en el que el personal de la UMA tomaba los huevos para resguardarlos.

En su intervención, el delegado dijo que el objetivo de la cría del reptil no sólo es la exportación, sino también crear un lugar para el ecoturismo; de hecho, se organizan visitas a la granja en la que se incluyen recorridos, explicación del proceso de cultivo, y en algunos casos incluyen alimento para los visitantes, el cual, es importante aclarar, no es carne de cocodrilo.

El pasado 5 de junio, en un boletín, la Semarnat informó que, tras la recuperación de la especie -que estaba en peligro de extinción- se autorizó el envío de piel de cocodrilo a Estados Unidos; sin embargo, la granja de Yucatán aún está en desarrollo y no está lista para la la venta.

La granja inició labores en diciembre de 2011 con cocodrilos que fueron traídos de Campeche.

(EVM)