Madrid, España.- El escritor, periodista y cineasta chileno Luis Sepúlveda falleció hoy en Oviedo, norte de España, donde se encontraba hospitalizado por coronavirus desde el 24 de febrero pasado, luego de haber participado en el festival literario Correntes dÉscritas, celebrado en Póvoa de Varzim, en Portugal.
Sepúlveda, uno de los primeros casos registrados como coronavirus en España, se encontraba ingresado en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), en Oviedo, la capital del Principado de Asturias.
Víctima de las torturas de la dictadura chilena, salió en 1977 de su país y pasó por varios países latinoamericanos, como Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia y Ecuador. En 1979, participó en la Revolución Sandinista que puso fin a la dictadura de los Somoza en Nicaragua.
Más tarde, viajó a Alemania y trabajó como periodista y fue coordinador en Greenpeace pero desde 1997 residía en Gijón, Asturias, donde fundó el Salón del Libro Iberoamericano de Gijón, que se celebra todos los años durante la segunda semana de mayo.
De hecho, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Gijón va a proponer nombrar hijo adoptivo de la ciudad a Sepúlveda.
La alcaldesa, Ana González Rodríguez, expresó su pesar por la pérdida del escritor que desde 1997 participó de manera muy activa en la vida social y cultural de la ciudad y envió sus condolencias a su esposa, la poeta Carmen Yáñez, y a sus hijos, familiares y amistades.
La familia difundió un comunicado, firmado por su esposa y su hijo mayor, Carlos, en el que agradece “de todo corazón” al equipo médico-sanitario del HUCA “su gran profesionalidad y entrega”, así como “las muestras de cariño recibidas durante estos días”.
Sepúlveda se dio a conocer internacionalmente en 1988 con la publicación de “Un viejo que leía novelas de amor”, un libro que tuvo un éxito tan rotundo que se tradujo a 60 idiomas y alcanzó los 18 millones de libros vendidos después de su publicación.
Tras esta novela siguieron otras como “Mundo del fin del mundo”, “Nombre de torero”, “Patagonia Express”, “Historia de una gaviota y del gato que la enseñó a volar”, “La rosa de Atacama” o “Fin de siglo”.
Muchas de sus obras han sido adaptadas al cine. El italiano Enzo D’Alò filmó “Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar”, película de animación basada en la obra homónima y publicada en 1998.
En 2001, el director australiano Rolf de Herr dirigió la adaptación cinematográfica “Un viejo que leía novelas de amor y su relato “Café” ha sido objeto de adaptaciones para cortometrajes en Grecia, Italia y Francia.
Asimismo, “Cuando no tengas un lugar donde llorar” fue llevada a la pantalla grande por la Escuela de Cine de Londres en 2010.
Como director de cine y guionista, Sepúlveda dirigió el largometraje “Nowhere”, Premio del Público en el Festival de Marsella en 2002 y del cortometraje “Corazón verde”, que ganó el premio al Mejor Documental en el Festival de Venecia en 2003.
Junto con Tonino Guerra y Miguel Littin, es autor del guión de “Tierra de Fuego”, película que dirigió Littin.
