Mérida, Yucatán.- El Premio de Literaturas Indígenas de América anunciado por la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara para el narrador de origen maya, Luis Antonio Canché Briceño, representa un impulso para el fomento, preservación y difusión de la lengua materna sostuvo el propio recipiendario.

Entrevistado luego de conocer el reconocimiento por la presentación de una colección de 13 cuentos escritos en lengua originaria con el título “K’i’ixib máako’ob/Los hombres espinados”, resaltó que esta distinción muestra la vitalidad de la cosmovisión y del habla maya.

El narrador presentó al jurado narrativas basadas en costumbres, creencias ancestrales y rituales relacionados con la tierra y el agua, en particular la milpa, en la descripción de aspectos de la vida cotidiana de los pueblos originarios y con desenlaces inesperados, característica del género del cuento.

En los textos se aborda la figura del curandero, del yerbatero, de los rituales de la milpa, la cosmovisión que gira en el entorno, con ese legado que dejaron los mayas, dijo el escritor, quien expresó que pese al mestizaje es fuerte la carga cultural que llevamos a cuestas en las comunidades.

Traducidos al español para su lectura y comprensión a un mayor número de lectores, el conjunto sobresalió de entre 44 participantes de países del continente como Chile, Colombia, Perú, El Salvador, Guatemala y México.

Se trata del segundo reconocimiento de este tipo que recibe un escritor de lengua indígena yucateca, ya que en el 2019 fue galardonada con el mismo Premio de Literaturas Indígenas de América la escritora Sol Ceh Moo.

Canché Briceño hizo extensivo el logro para todos los que trabajan en la difusión y permanencia de la lengua maya en Yucatán, ya que igual expresa la riqueza de la tradición oral y de la herencia cultural de los antiguos mayas.

Indicó haber entregado al jurado también la traducción de los cuentos escritos en lengua maya, lo que permite asimilar en un lenguaje sencillo aspectos de la vida comunitaria como la de los hombres espinados surgidos de una experiencia infantil en su natal Chumayel, una comunidad del sur de Yucatán.

Escribir en maya le da vitalidad, frescura a la lengua materna, y al mismo tiempo se contribuye al rescate y a la preservación, a seguir enseñando a las nuevas generaciones esta herencia cultural, puntualizó el cuentista, quien en la pasada edición de la Feria Internacional de la Lectura de Yucatán presentó un libro dedicado a su natal Chumayel.

El escritor yucateco informó que recibirá el reconocimiento de las autoridades de la FIL de Guadalajara el próximo 2 de diciembre y manifestó su deseo de que se haga extensiva la lectura de sus cuentos inéditos a la mayor cantidad de lectores posibles, ya sea en forma impresa o digital.

(LectorMx)