Por Jesús Mejía
Mérida, Yucatán.- Además de la destrucción de sus nidos por la intrusión humana, las tortugas marinas y terrestres de Yucatán enfrentan amenazas de extinción por invasión de su hábitat, el ataque de perros, tejones y otros depredadores y la abundante cantidad de desechos de plásticos.
Especialistas de Pronatura Península de Yucatán, A. C. y de la asociación Recinto Tortuga Yucatán advirtieron de los riesgos que enfrentan los quelonios, pese a que la región es lugar privilegiado de anidación y sobrevivencia de cuatro de las siete especies de tortugas marinas que existen en el mundo.
La coordinadora del Programa de Conservación de Tortugas Marinas de Pronatura, Melania López Castro, informó que en 70 por ciento de costas de Campeche, Quintana Roo y Yucatán, arriban masivamente Blanca y Carey y en menor número Caguama y Laud.
En playas de Las Coloradas, El Cuyo-Río Lagartos y en Holbox, Pronatura registró en la última temporada de anidación la existencia de más de seis mil nidos, cuatro mil 56 de Blanca y dos mil 31 de la Carey, aunque también se han presentado de otros ejemplares.
En entrevista, López Castro dijo que el principal problema que enfrentan estos quelonios es la invasión de su hábitat por un mayor número de construcciones habitacionales en las costas, la destrucción de los nidos por el uso de vehículos motorizados y la creciente presencia de perros y gatos en condición de calle.
También alertó del grave problema que representan los desechos plásticos y las redes de pesca dispersas en el mar, ya que las tortugas adultas confunden las bolsas con medusas, las atragantan, enfrentan problemas de oclusión intestinal y mueren.
Los plásticos en las playas, así como la acumulación de basura impiden el avance de las pequeñas tortugas hacia el mar, situación que se da en el actual periodo de eclosión.
Por lo anterior, la experta en la conservación exhortó a la población proteger a estos quelonios, ya que sólo uno de cada mil llega a la edad adulta y su sobrevivencia está ligada a la Península de Yucatán, región considerada por organismos internacionales de ecología como espacio vital para su conservación.
Pidió a los residentes y visitantes a tener conciencia y no tirar basura, a proteger las dunas de las playas donde se encuentra la mayor parte de los nidos, no abrir éstos porque afectaría el desarrollo de los embriones y evitar la iluminación nocturna, ya que ello desorienta a las pequeñas tortugas en su incursión al mar.
“A lo largo de 30 años, en Pronatura PY, con el apoyo de diversos socios,
hemos monitoreado y protegido más de 64 mil 400 nidos de tortugas marinas, y aunque se ha desalentado el consumo de huevos de tortuga, persiste la depredación y la afectación de su hábitat”, recalcó.
El cierre de playas yucatecas a consecuencia de la pandemia del Covid-19 no implicó el arribo masivo de tortugas como ocurrió con las especies Golfina y Lora en el Pacífico, ya que las que llegan a la península prefieren los lugares solitarios y obscuros para la anidación.
El representante de la organización Recinto Tortuga Yucatán, David Crespo Farrera, reveló que en los montes y humedales de Yucatán existen especies de tortugas terrestres, las más comunes Rhinoclemmys aerolata (tortugas Mojina o de monte) y la Terrapene Yucatana Kinosternon (tortuga de caja o Pochitoque).
También es posible encontrar, aunque en menor cantidad, la Trachemys Venusta y la Trachemys elegans y otras más que se han desarrollado por la introducción de especies traídas al estado, pero que enfrentan dificultades para sobrevivir como ocurre con las tortugas marinas.
Las tortugas Mojina y Pochitoque son más comunes en la Reserva de Cuxtal y en montes aledaños a Mérida, así como en el oriente y en los humedales al norte del estado, las cuales, reconoció, han servido de alimento en algunas regiones del estado o mueren en carreteras y a merced de perros, tejones y roedores.
Compartió que la NOM 059 de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales identifica a esta fauna en peligro de extinción, pese a que la presencia de la Mojina se extiende a Tabasco, Campeche, Chiapas y Guatemala, pero hay otras que son endémicas y que son importantes para la biodiversidad y el equilibrio ecológico.
Crespo Farrera mencionó que el centro que encabeza está dedicado a la conservación y reproducción de quelonios de monte, cuyas crías son liberadas en coordinación con autoridades de ecología en sitios previamente señalados para garantizar su hábitat natural.
Informó que hasta antes de la pandemia organizaba grupos escolares de visita y orientación sobre la importancia de preservar las especies de tortugas, de las que Yucatán es un lugar privilegiado, ya que también dispone de una amplia variedad de aves, reptiles y mamíferos.
(LectorMx)