Mérida, Yucatán.- La aplicación de un ambicioso programa de restauración y del patrimonio del centro histórico de Mérida, que incluya acciones más drásticas a los propietarios que han abandonado sus inmuebles y proyectos acordes al entorno cultural, demandó el experto Luis Ojeda Godoy.

Como especialista en conservación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) expresó que ante el próximo aniversario 40 de la declaratoria federal de la Zona de Monumentos Históricos de Mérida (ZMH) es pertinente un programa de salvamento inmobiliario que atienda incluso edificios a punto del colapso.

Recordó que el próximo 18 de octubre se conmemorarán 40 años del decreto presidencial de ZMH de Mérida con sus con 659 manzanas, tres mil 906 edificios de los siglos XVI al XIX y 21 parques y jardines, por lo que es el segundo más grande del país, sólo superado por el de la Ciudad de México.

Para subrayar la importancia del sitio y la idea de implementar un proyecto ambicioso de restauración y conservación, el especialista refirió que en el país existen sólo 60 ZMH, de los cuales, tres son de la península: el de San Francisco de Campeche, de 1985, el de Tihosuco, Quintana Roo, de 2019, y el de Mérida, de 1982.

La figura de ZMH es vital para esas ciudades, ya que garantiza la correcta conservación del patrimonio cultural y arquitectónico, dijo el también secretario general de Arquitectos Conservadores del Patrimonio Cultural del INAH de la Secretaría de Cultura y las Artes.

En el caso de Mérida, indicó que existen entre 20 y 25 edificios en peligro de derrumbarse por el abandono de sus propietarios, mismos que son de diversas épocas y estilos arquitectónicos y que pueden salvarse y restaurarse.

Ha faltado a la autoridad ser enérgico en la aplicación de la normatividad que puede darse mediante el área de Gobernación, de tal manera que los exhortos y procedimientos legales puedan llegar a sancionar a los propietarios que dejen en abandono sus inmuebles, comentó en entrevista.

Experto en el tema, dado que estuvo al frente del programa de rescate de fachadas del Ayuntamiento de Mérida, se pronunció por el diseño de un esquema de incentivos fiscales y reducción de impuestos a quienes inviertan en la restauración de inmuebles.

Los inversionistas deben entender que no pueden cambiar a la fuerza el entorno arquitectónico de la zona, que no deben confrontar a la autoridad y tratar de imponer proyectos que van en contra del contexto histórico y urbano, subrayó.

El representante de unos 190 expertos en conservación del patrimonio del INAH –cantidad que calificó como insuficientes ante la enorme vastedad de inmuebles de importancia histórica que alberga el país– aceptó que son frecuentes las críticas a la dependencia, a la que culpan del retraso en obras.

“Tenemos problemas de que con frecuencia otros arquitectos nos presentan proyectos que no cumplen ni con la calidad en cuanto representación arquitectónica ni con la correcta claridad de lo que quieren hacer en el edificio. Nos encontramos que hay una falta de preparación en quienes tienen a su cargo los proyectos”, mencionó.

Y acotó que de la misma manera en que se busca a un especialista para atender un problema de salud, del mismo modo se debe acudir con expertos para intervenir en un edificio histórico.

“Existen, desafortunadamente, tramitadores que quieren hacer de todo y terminan de empantanar más los proyectos, en vez de ayudar al inversionista o al propietario”, abundó Ojeda Godoy.

También señaló a las administraciones municipales en general que, en vez de cuidar más el patrimonio histórico, expiden permisos de cambio de uso de suelo en tiempo récord para cumplir con indicadores de excelencia.

Igual llamó a los inversionistas ver más allá de la plaza grande y sus alrededores, ya que la ZMH de Mérida abarca los barrios de San Sebastián, La Ermita de Santa Isabel y Santiago, así como parte de Chuminópolis, Paseo de Montejo y parte de Itzimná, y que acudan con especialistas del INAH y de la Asociación Yucateca de Especialistas en Restauración (Ayerac).

En cuanto a planes para conectar Mérida mediante transporte eléctrico con Umán y Kanasín, observó que debe ser paralelo a trabajos de restauración y conservación del centro histórico de la capital yucateca.

El proyecto Ie-tram, que sería la primera en todo el sur y sureste del país y única en su tipo en toda Latinoamérica, requiere de instalaciones correctas para la conectividad, junto con una estrategia de desahogo de rutas de transportes en el centro de Mérida.

Con el fin de mejorar el entorno urbano del centro histórico, sugirió ocultar todo el cableado de energía eléctrica, de telefonía y de televisión por cable de las calles, tal y como se hizo de manera exitosa en la 64.

También pidió recuperar el entorno de la catedral que implique eliminar taxis, abrir más espacios peatonales como los del parque Eulogio Rosado, mejorar el contexto urbano de la iglesia y parque de San Juan e intervenir edificios como El Elefante, la Casa de Culcal Kin de la calle 64 y las Casas Gemelas de Paseo de Montejo.

A su juicio, estos son los conjuntos de inmuebles más importantes de la ZMH de Mérida:

1. La catedral de San Ildefonso
2. La Casa del Conquistador Montejo
3. Ermita de Santa Isabel
4. Casa del Alguacil
5. Casa Cucal Kin
6. El Elefante
7. La Iglesia de San Juan
8. Convento y Templo de la Mejorada y de las Monjas
9. Los tres Arcos
10. Palacio Cantón

(Fotos: INAH y Visit Mérida)

(LectorMx)