Todo listo para que a partir del próximo jueves 14 de inicien los trabajos de la perforación submarina del Cráter de Chicxulub, en la cual se busca conocer la recuperación de la vida luego del impacto ocurrido hace 64.98 millones de años así como el grado de acidez que tuvieron los océanos, informó el presidente de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), Jaime Urrutia Fucugauchi.
Por lo pronto, dijo que investigadores de diversos países sostendrán mañana una reunión de trabajo previa al inicio de las horadaciones a realizan en la costa yucateca.
Aclaró que previo a este evento, los 30 científicos encargados de los diversos estudios a efectuarse, entre ellos una mexicana, sostendrán una conferencia de prensa para dar a conocer los detalles de esta labor, pues ahora se busca obtener muestras submarinas de esta gran cicatriz, de 180 kilómetros de diámetro, cuyo centro está en Chicxulub.
Explicó que a partir de mañana, con un equipo internacional de científicos se efectuará la “Expedición 364 Cráter de Chicxulub K-Pg” que tiene como objetivo recuperar muestras de rocas de la estructura anular y de la capa eyecta del Cráter de Chicxulub, es decir “en la zona central y el anillo externo ubicados en el sector marino”.
Así como también se contemplan de la región superior e inferior de la zona de impacto, para entender más acerca de cómo la vida se recuperó después de este evento de extinción masiva.
El también coordinador internacional de los estudios del Cráter de Chicxulub explicó que en este proyecto se invierten 10 millones de dólares tan sólo para la perforación, en la cual se obtendrá muestras líticas cilíndricas, por lo que el análisis de las rocas permitirá resolver numerosas dudas sobre el impacto y los efectos que tuvo.
“Los impactos de este tipo generan mucha energía, por lo que la roca se fragmenta y se comprime, al mismo tiempo que se forma la estructura características del cráter”, subrayó.
Remarcó que será un estudio con mayor detalle sobre el sistema de soporte del planeta y los efectos del impacto en la atmósfera, los océanos así como las secuelas globales, las cuales provocaron la extinción de los dinosaurios así como otros seres vivientes marinos y terrestres.
“Se busca saber cuánto tiempo pasó en que se recuperó la vida, cuando se empezó a registrar seres vivos en lo que hoy es el Golfo de México”, acotó el especialista del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacio0nal Autónoma de México (UNAM)
Detalló que con el impacto se registró un abrupto cambio de temperatura en el planeta, que casi llegó al punto de congelación, dado que el material fragmentado y evaporado quedó flotando en la atmósfera, lo que bloqueó la radiación solar, y entre otras cosas, impidió la fotosíntesis así como la ruptura de las redes tróficas.
Con la explosión, el “fino polvo” de metales raros y de material terrestre se dispersó, a tal grado que provocó que esta capa flotara en la atmósfera.
Al mismo tiempo, el estudio determinará cuánto tiempo quedó suspendido el polvo, así como cuando empieza la sedimentación.
“La lluvia provocó que el material suspendido en la atmósfera cayera a la superficie terrestre, por lo que fueron otros fenómenos que se registraron en ese lapso de tiempo”, agregó.
Al menos desde el punto de vista océano, la caída de estos sedimentos provocaron el cambio de la composición química del mar, pues el cual se volvió más ácida.
Indicó que las labores tendrán una duración de 65 días, y la perforación será de mil 500 metros.