Por Bernardo Caamal Itzá
Peto, Yucatán.- Estamos en una circunstancia sumamente compleja en donde el riesgo del colapso está aquí, a la vuelta, y tenemos que superarlo a partir de la recuperación de la comunalidad y de la visión filosófica de la vida, como lo han pensado nuestros pueblos originarios y, en particular, el gran pueblo maya.
Es expresión de Arturo Caballero Barrón, ex delegado del desaparecido Instituto Nacional Indigenista (INI, ahora INPI), al valorar los aportes del libro “Los relatos en el sáastun del Arux”.
La reflexión incluye un reconocimiento en el esfuerzo de hermanar a los pueblos originarios y propiciar el debate de los temas inherentes a su desarrollo.
“Ha sido un trabajo sumamente importante que yo lo estoy revisando para que esto se vuelva una lectura muy importante para los pueblos originarios de aquí, de la Ciudad de México, con los que ahora trabajo; porque en esto se traduce el profundo pensamiento maya, que mucho se parece al pensamiento de la Náhuatl…”, explicó en entrevista vía telefónica.
En tu libro –continuó–, en los relatos que nos haces, nos muestras todas las facetas del pensamiento maya, en torno a la milpa, a los compromisos de entendimiento que tenemos al amor que se plantea en tu texto y que obviamente, hoy más que nunca, requerimos recuperarlos.
“A mí me ha dado mucho gusto leer y entender, hasta donde es posible, pero, sobre todo, aquilatar la sencillez con la que el Arux toca temas tan complejos, como la filosofía maya, como el entendimiento de los sueños, como el amor… como la vida en general y sus complejidades, ¿no?”, resumió.
El licenciado en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Maestro en Educación por la Universidad Marista de Mérida, Yucatán, recomendó a los jóvenes leer, discernir y tomar conciencia sobre “Los relatos en el sáastun del Arux”.
“Y agradecerte sobre todo que nos has dado una herramienta de trabajo aquí, en nuestro trabajo ahora en la Ciudad de México, con los pueblos originarios, para buscar la conciencia y la relación profunda que debemos tener con nuestra madre naturaleza”, dijo.
El actual coordinador de “Casa Armaluz” (producción en armonía con la naturaleza) en San Pedro Cuajimalpa, Estado de México, apreció que el libro en cuestión no separe el maya del español y que se nutran ambos.
“Pues mira, es fundamental porque vivimos en un mundo complejo en donde no podemos, como pueblos originarios, aislarnos, sino tenemos que transmitir nuestros saberes ancestrales… los saberes ancestrales de nuestros abuelos… a un mundo ávido de encontrar alternativas ante la crisis en la que esta visión ambiciosa del capital nos ha sumido.
“Así que manejar el idioma maya junto con el español, como tú lo haces en tus transmisiones, hablas en maya y hablas en español y nos muestras a los que no entendemos el maya, la riqueza idiomática, pero, sobre todo, la profundidad conceptual de este idioma que entraña el saber y que no podemos perderlo, pero también lo transmite al español…”, apuntó.
Del mismo modo, el ex funcionario celebró que Arux aborde la profundidad que los sueños tienen para el maya y la interrelación entre la conciencia permanentemente abierta, inclusive en los momentos del descanso corporal.
“Esto me ha hecho mucho bien leer tus textos, porque me ayuda a comprender por dónde podemos enfocar a profundidad lo que implica la armonía con el territorio, la armonía en la vida; la armonía que debemos de guardar incluso, con aquellos que no nos entienden; la armonía que debemos incluso enfrentar a los que buscan destruirnos”, sostuvo el especialista.
En esa tesitura, remarcó la gran sabiduría maya que elude el conflicto, pero cuando lo tiene que enfrentar, lo enfrenta con todo, hasta sus últimas consecuencias.
“Y esto es el gran riesgo que tenemos hoy en la península. Son tantas las agresiones al medio ambiente y, por lo tanto, a la vida, por lo tanto, a la concepción maya de la vida, que no es difícil que estemos, ahora sí que rascándole al tigre y despertándolo porque ya la llamada Guerra de Castas ya nos demostró la capacidad de resistencia y la capacidad de enfrentar, aun en las desigualdades totales, como sucedió en aquellos años, a quienes pretenden destruir la vida.
“Creo que esto que está pasando hoy en la península debe de sonar las alertas, no solo de los ecologistas que buscan denunciar de los cenotes, sino de aquellos campesinos que están viendo destruidos su medio ambiente y, por lo tanto, los ciclos de vida que con tantos años y años se fueron construyendo en la península”, ponderó con pesar.
“Estamos ante un riesgo muy, muy fuerte y ojalá podamos hacernos entender y ojalá el Estado Mexicano deje de usar su discurso para cobijar los intereses económicos del gran capital en contra de la naturaleza y de la vida, porque esto va a tener consecuencias muy fuertes.
“Espero que no lleguemos a una condición de violencia incontrolable… ojalá. Esperemos que la razón y el corazón, sobre todo, el amor…”, concluyó Caballero Barrón.
La nota del día está disponible en la frecuencia de la radio XEPET “La Voz de los Mayas”.
Link de transmisión: https://ecos.inpi.gob.mx/xepet/
(LectorMx)